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El
suelo radiante no requiere radiadores, circula por debajo
del pavimento de la vivienda.
La calefacción de suelo radiante es compatible
prácticamente con cualquier tipo de suelo que
exista en el mercado, tarima, parque, gres, mármol,
moqueta.
Los materiales cerámicos son también
muy adecuados ya que su coeficiente de transmisión
del calor es optimo y el calor nunca se pierde. Además
con el suelo radiante se evitará la sensación
de frialdad que tiene este tipo de pavimento. Este tipo
de calefacción es la que mejor se adapta a la
energía solar térmica y la que menor consumo
de energía presenta, además es el sistema
mas saludable . El hecho de trabajar a baja temperatura
no reseca el ambiente ni las mucosas nasales.
Al distribuirse el calor por el suelo se consigue un
gradiante de temperatura ideal para el confort humano,
manteniendo los pies calientes y la cabeza fresca.
El
suelo radiante está constituido por una red de
tuberías uniformemente esparcidas y enterradas
bajo el pavimento. La temperatura a la que el agua fluye
por su interior es moderada de 35° a 45° a diferencia
de los 70° y 90° de los sistemas que utilizan
radiadores.
La temperatura que debe alcanzar el pavimento no será
superior a 31°.
Este gradiante de temperatura favorece el ahorro energético
con los sistemas de calefacción habituales, el
aire caliente tiende a situarse cerca del techo, cuando
la mayor necesidad térmica se encuentra en la
parte inferior de la estancias, calentando toda la superficie
se cubren todas las necesidades sin tener que calentar
todo el aire.
Esta misma instalación puede utilizarse para
refrigerar en verano. Para ello es necesario que el
grupo calefactor sea una bomba de calor, ya que estas
pueden generar calor en invierno y frio en verano.
Al
no ser necesario la colocación de radiadores
ya que la instalación se realiza por debajo del
pavimento a la hora de decorar cada ambiente es mucho
mas sencillo ya que todas la paredes quedan libres para
su uso.
Cada
estancia se colocaran uno o varios circuitos depende
de los m2 de la misma, los tubos se colocan sin ningún
tipo de empalme hasta el colector, los colectores son
de varios circuitos y se ubicaran en sitios estratégicos
donde prácticamente no se ven.
Se
pueden colocar termostatos independientes en cada ambiente,
de esta forma queda totalmente personalizada la temperatura,
por ejemplo, en una habitación la temperatura
ideal serian 18°, en cambio en el salón entre
20° y 22°. Si cada una de estas estancias tiene
su termostato independiente esto se puede lograr consiguiendo
el confort adecuado en cada estancia.
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